Magdalena Valerio subraya la importancia de seguir luchando por la justicia social y el trabajo decente

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en funciones, Magdalena Valerio, ha intervenido hoy en la 108 Conferencia Internacional de Trabajo que se celebra en Ginebra (Suiza). Durante su intervención, la ministra defendió la importancia de seguir luchando en favor de la justicia social y el trabajo decente, un factor que en el seno de la  Organización Internacional del Trabajo (OIT) se considera clave para luchar contra la pobreza y que “hoy sigue siendo tan necesario como lo era en 1919”.

La ministra recordó el mandato fundador de la Conferencia de Washington de 1919: “Si deseas la paz, cultiva la justicia” y remarcó que estos principios deben ser de nuevo la guía que convierta los desafíos del futuro en un “factor de progreso económico y social” para asegurar que el progreso “no deje a nadie atrás”.

En su intervención Valerio señaló que el futuro del trabajo y los nuevos  retos a los que nos enfrentamos exigen un compromiso colectivo, “un esfuerzo de coherencia en las políticas, tanto a nivel nacional como internacional”. Por ello, “la OIT y el diálogo tripartito son hoy más importantes que nunca”, afirmó la ministra, quién remarcó que la historia de esta organización muestra que la acción colectiva tiene capacidad de aprovechar los cambios y convertir los retos en oportunidades.

Estos retos derivan de la revolución tecnológica, la globalización y los desafíos medioambientales, con mercados de trabajo cambiantes que recrudecen las desigualdades y que “aúpan a los populismos”, pero que, según la ministra, no son mayores que los que enfrentaba esta Organización en el momento de su fundación, hace cien años.

Compromiso colectivo

En su intervención, Valerio subrayó la importancia de que la Declaración del Centenario sobre el Futuro del Trabajo sea “robusta y duradera”, que reafirme la cooperación multilateral entre los países y que sitúe los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas; en particular, el trabajo decente “en el corazón de su actividad”.

En ese sentido, la representante del Gobierno español abogó por la cooperación multilateral entre los países como una forma de actuación que. en la coyuntura global actual considera absolutamente imprescindible para poder hacer frente a las fuertes asimetrías que presentan las economías y los mercados de trabajo de todos los países.

La ministra señaló que es necesario aprovechar  los avances tecnológicos para que cada persona trabajadora pueda realizarse plenamente y defendió la idea de que el trabajo “no es una mercancía, sino un derecho esencial”, fundado en los valores de “libertad, igualdad y justicia social” que caracterizan el Estado de Bienestar.

Valerio expresó la necesidad de apoyar a las personas en las transiciones del futuro del trabajo con una mayor protección social frente a las nuevas formas de empleo y con el reconocimiento de la formación a lo largo de la vida, garantizado por el esfuerzo colectivo. “Invertir en las capacidades de las personas y apoyarlas en las transiciones será fundamental para promover empresas sostenibles y más mejores empleos”, afirmó.

En su intervención, la ministra destacó el compromiso del Gobierno español con la igualdad de género, que ha convertido en una de sus “señas de identidad”. Afirmó que “sin igualdad de género no sólo no habrá un futuro del trabajo justo e inclusivo, sino que no habrá futuro”. Valerio aseguró seguir “muy de cerca” la discusión de la comisión sobre violencia y acoso en el trabajo y expresó su confianza en que el Convenio y la Recomendación que salgan de esta Conferencia sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo se conviertan en instrumentos definitivos para acabar con esta lacra social.

Encuentro con el G-20

Tras su intervención en la 108 Conferencia Internacional de la OIT, Magdalena Valerio asistirá a una cena de trabajo de los ministros de Trabajo y Empleo del G-20. En el encuentro, la ministra expresará el firme compromiso de su Gobierno de seguir aumentado la población activa ocupada -España encabezó en 2018 la creación de empleo en Europa-, lo que permitirá redistribuir mejor los beneficios del crecimiento económico y garantizar que nadie se quede atrás.

Para ello, cuenta con la plena implementación del Plan de Choque por el Empleo joven puesto en marcha por el Gobierno español, así como el Plan contra el desempleo de Larga Duración para ayudar a los colectivos especialmente vulnerables y el Plan de Trabajo Digno que persigue garantizar los derechos laborales y mejorar las condiciones de trabajo, medidas que se suman a la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros.