La Seguridad Social y su papel ante situaciones de pobreza

Jornada de tarde en el seminario sobre Seguridad Social en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander  y turno para la profesora de Economía de la UAH, Olga Cantó, que ha abordado el papel de la Seguridad Social y del conjunto de prestaciones del Estado en la lucha contra la pobreza.

Para ello, Cantó ha tratado de responder a tres preguntas fundamentales:

·         ¿Cómo ha sido la distribución de la renta en España en los últimos 40 años? ¿Ha habido cambios significativos?

·         ¿Qué dimensión tiene el efecto redistributivo de políticas públicas monetarias en España en un contexto comparado?

·         ¿Cuáles son los problemas de hoy en términos de desigualdad y pobreza? ¿cuál es el perfil demográfico de las rentas medias y bajas? ¿debemos transitar hacia otro modelo de políticas redistributivas?

Para ello, ha partido de la premisa de que la desigualdad en España es un problema de gran magnitud que se ha visto acrecentado por la crisis. Nuestro país se encuentra en la cola alta de los países de la UE a nivel desigualdad y la crisis ha incrementado la caída de renta entre las clases más bajas.

Analizando la evolución de las caídas de renta desde el año 73 hasta nuestros días se observa un crecimiento progresivo en los años 80, estabilidad en los 90 y una pérdida de renta muy acusada, la más grave en 40 años, durante la crisis que ha agravado los niveles de desigualdad y está siendo muy difícil recuperarlos.

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El sistema de prestaciones a través de cotizaciones e impuestos ayuda a reducir la desigualdad, completando los recursos de los sectores más empobrecidos y ha resultado fundamental durante la crisis para cumplir ese “efecto colchón”, el problema es que nuestro sistema está diseñando para periodos cortos, pero sufre ante crisis prolongadas.

Desde el año 73, la evolución de nuestro sistema redistributivo ha hecho mucho para acercarse a sistemas europeos, aunque no ha resultado suficiente a juicio de Cantó. Hace 40 años, nuestro sistema intervenía muy poco en situaciones de crisis, sin embargo ahora el impacto de nuestro sistema es alto y funciona pero, además de agotarse pronto, tiene poca capacidad redistributiva y no tiene suficiente incidencia entre el 20% más pobre.

Cantó ha explicado que las prestaciones que más contribuyen a pasar de renta de mercado a renta disponible son las prestaciones contributivas que constituyen el “auténtico acorazado de nuestro sistema de protección, pero en otros países se ven complementadas con otras prestaciones, especialmente dirigidas a familias con hijos”.

Un dato por el que ha invitado a los poderes públicos a mejorar el sistema redistributivo, aumentando su dimensión y su orientación, para alcanzar a las familias más necesitadas, porque no se trata tanto de incrementar la progresividad del sistema.

Ese aumento de dimensión consiste en incrementar la transferencia entre lo recaudado y su distribución, además de pensar en cubrir situaciones de crisis prolongadas porque, otro de los efectos perversos de la pobreza es su cronificación, especialmente grave entre población joven.

En resumen, “mi objetivo es tratar de transmitir un mensaje fundamental que creo que compartimos los investigadores en economía del bienestar y es que España necesita una transición sobre el sistema de prestaciones e impuestos que tiene que ver con aumentar su capacidad redistributiva hacia la media europea y tratar de conciliar entre las distintas generaciones ese efecto, puesto que las generaciones jóvenes no logran el efecto redistributivo de las generaciones mayores y deben percibir que el sistema les beneficia y, para ello, el sistema debe tener en cuenta sus dificultades”, ha concluido Olga Cantó.